En este 4x05, La Contante, Desmond David Hume ha viajado mentalmente en el pasado hasta 1996, allí deberá contactar con otro científico algo chiflado llamado Daniel Faraday y entre ambos encontrar la manera de que la mente de Desmond se quede fija en la Nochebuena de 2004, y solo hay un modo de hacerlo, encontrar a Penelope Widmore en ambos momentos temporales…OJO, SPOILERS VIAJANDO POR EL TIEMPO Y EL ESPACIO
Y lo vamos a decir desde un principio, vaya capitulazo hemos tenido hoy, soberbio, lo mejor desde aquel lejano ya Flashes Before your Eyes donde Desmond había sido lanzado hacia el pasado por primera vez.
El helicóptero con Sayid, Frank y Desmond va camino del carguero, al atravesar una tormenta Desmond repentinamente abre los ojos en el que probablemente sea el peor momento de su vida, el periodo de instrucción en el ejercito escocés, con un sargento chusquero haciendo la vida imposible a los reclutas (desde aquí un "saludo" a mi sargento chusquero particular, yo también he soñado alguna vez que volvía a la mili y desde luego no es nada agradable…)
Pero lo de Desmond no es un sueño, no recuerda nada de la isla y en el carguero enseguida ven en él los mismos síntomas que en algún otro tripulante. Así Desmond conoce a George Minkowski, el oficial de comunicaciones que cometió el error de acercarse a la isla en un bote y lo está pagando con su cordura...
Sayid
logra comunicar con la isla y con Faraday, que le da a Desmond instrucciones para encontrarse con él en el pasado. Por una extraña exposición a radiación o electromagnetismo (¿el día que voló la escotilla?) Desmond está saltando del pasado al presente sin control y solo hay una manera de pararlo, encontrar un ancla, una constante fija en ambos momentos temporales. Desmond lo tiene claro, debe hablar con Penny.Así, en 1996 volvemos a ver a Mr. Widmore, interesado en comprar el libro de bitácora de La Roca Negra, un barco perdido en 1845 y que nosotros ya conocemos. Un dato a tener en cuenta es que el libro era propiedad original de la familia Hanso, que también nos suena de algo… (Por ponernos algo matemáticos: Widmore + Dharma = x, el que despeje la x que avise, please)
Desmond y Sayid
son ayudados por Minkowski (y alguien mas que les abre la puerta) a llegar hasta la sala de comunicaciones, que ha sido saboteada (¿????) un par de días antes, pero el iraquí consigue improvisar un teléfono y es con el que Desmond llama a Penny, previo viaje al pasado para conseguir el numero (que no es 4815162342, aunque estos números aparecen por todas partes…)Finalmente Desmond consigue hablar unos instantes con Penny en uno de los momentos más emotivos de la serie (¿quién dijo que los lostadictos solo queríamos ver acción?) y el escocés recobra por fin la cordura, justo a tiempo, pues el pobre Minkowki ha fallecido de lo mismo momentos antes.
En la isla, Faraday revisa sus notas y entre ellas un auto-mensaje desde el pasado: Si algo va mal, Desmond Hume es mi constante…
La leche, por capítulos como éste es por lo que vale la pena llevar ya cuatro años enganchado a Perdidos. Nuff said!!!
Aquí en el fondo hay que alegrarse, pues esos 11 episodios no es que hayan sido para cubrirse de gloria… En realidad han sido muy mediocres (con alguna salvedad) y, al igual que pasó con la segunda temporada de Lost, parece que la serie ha perdido el rumbo y no sabe muy bien para donde tirar. Es de esperar (y desear) que los responsables reflexionen un poco y decidan hacia donde continuar, pero sin repetir los clichés que tanto éxito dieron en la primera...
La buena noticia es que está confirmada una segunda temporada para el otoño que viene, con lo que podremos seguir disfrutando de las aventuras de Ned, Chuck, Olive y Emerson que tanto han sorprendido y gustado.
Ya queda menos para la jubilación, jeje.
