En mi anterior articulo denunciaba una nueva tomadura de pelo que se había producido desde el aeropuerto de Ciudad Real, y más concretamente desde la compañía Vueling, hacia los que habían comprado billetes para volar el 28 de Mayo a París y pasar allí el Puente del día de Castilla La Mancha.

Pues bien, al final la única solución que se ha tenido que aceptar, si se quería viajar en esas fechas y no perder los hoteles que ya estaban pagados en la capital francesa, ha sido la de cancelar los vuelos de ida desde Ciudad Real y sacar unos nuevos desde Madrid, a un precio más caro, a lo que hay que añadir los billetes de tren y metro hasta Barajas.
Ahora queda saber la causa de semejante atropello, que viene dada por la propia respuesta de Vueling a las reclamaciones:
“En ningún momento fue nuestra intención modificar la fecha de su vuelo, pero por motivos logísticos aeroportuarios, ajenos a Vueling y que involucran a diversas compañías, nos hemos visto obligados a realizar dicho cambio.”
¿Motivos logísticos aeroportuarios? ¿Que involucran a diversas compañías? ¿Acaso vuelve a haber un volcán en erupción en alguna parte de Europa y hay que reordenar el tráfico aéreo y las rutas establecidas? Pues parecido…
Sí amigos, la final de la Champions League entre el Barça y el Manchester United se juega en Londres el mismo día, el 28 de Mayo y, como el negocio es el negocio, los de Vueling (y seguro que alguna otra compañía más) habrán pensado: “entre llevar a cuarenta paletos de Ciudad Real a París y llevar a cuarenta mil de toda España a ver el fútbol, pues mejor lo segundo; que al fin y al cabo los primeros sólo han pagado 40 euros y los segundos están dispuestos a pagar lo que haga falta con tal de ponerse la bufandita y sentarse en la gradería…”

Y así están las cosas, el beneficio es lo primero y que se jodan busquen otra opción los que sacaron sus billetes en enero, que la ética y la seriedad con el cliente algunos se las pasan por el forro no las tienen como valores principales en su empresa.
Así que está claro a la hora de sacar billetes de avión para el futuro: No sólo hay que tener en cuenta que no nos los venda una compañía que esté a punto de quebrar (Air Comet y Marsans el año pasado); también hay que contar con una posible huelga de personal de tierra, controladores o los que limpian los baños, en las fechas que más duelen (que eso lo saben hacer muy bien). A eso hay que añadir que puede que un volcán estalle y llene todo el cielo de ceniza (aunque de esto sí que no tiene la culpa nadie). Y finalmente, también hay que contar con que no haya fútbol, que eso en países como el nuestro es lo primero y se moviliza y se cancela lo que sea necesario con tal de dar la cobertura necesaria.
Spain is different, tanto que, con cosas como ésta (y otras más que ahora no procede enumerar), ya empieza a apestar.
