Poco a poco va llegando el final de 2010, un año para olvidar en buena parte pero, a su vez, inolvidable en algunos momentos. ¿Cómo ha ido la cosa? Bueno, podría haber sido peor, pero también podría haber sido mucho mejor, sin duda. Que cada uno haga su propia valoración de si ahora está mejor que cuando empezó el año…
Y ahora llegan las Navidades, tiempo de reencuentros, felicitaciones y buenos deseos. Y es de agradecer que así sea. A veces no sé qué sería de nosotros si no tuviéramos estos pocos días al año, si no aprovechásemos estos días para descansar y reflexionar, acordarnos de los que tenemos cerca (o lejos) y hacer algunos buenos propósitos para los próximos 365. Y si hay algo que cambiar o de lo que arrepentirse, ahora es el momento. Podemos hacerlo, podemos hacer de nuestras vidas y de nuestro mundo algo mejor. Y Navidad es el mejor momento para proponérselo…
Felices Navidad a todos y que 2011 sea el año en que podamos cumplir nuestros deseos y los de los que nos rodean. Y que lo terminemos mejor que cuando lo empezamos.
